7 Ensayos 90 años

75 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años y de no encerrarse, por mala información, en ningún impase. El libre pensador a ultranza se condena generalmente a la más estrecha de las servidumbres: su especulación voltejea a una velocidad loca pero inútil en tono a un punto "jo. El dogma no es un itinerario sino una brújula en el viaje25. La relación dialéctica entre el dogma y la herejía queda más clara en las palabras anteriores. El a"anzamiento de los principios es un requisito necesario para emprender nuevas búsquedas; asimismo, las nuevas exploraciones son condición de posibilidad del dominio o posicionamiento de los principios. El dogma, entonces, no es una carga negativa o una limitante; es la base sobre la que uno se para para impulsarse hacia adelante. La herejía, por su parte, no es la búsqueda incesante de lo inde"nido, sino el alimento constante que hace crecer el dogma. Mariátegui va más allá todavía en la conceptualización del dogma y señala que es la mayor garantía de libertad creadora y, como tal, cumple la función de hacer germinar el pensamiento. En ese sentido, el dogma adquiere también el carácter de ser condición de posibilidad de la creación de lo nuevo y, por lo mismo, de la herejía. Esta propuesta, aparentemente contradictoria, se comprende a partir de concebir el dogma como patrimonio. Las nuevas búsquedas, la creación y la renovación, se dan a partir de una materia prima. Esa materia prima es el conjunto de elementos que tenemos a nuestra disposición, en nuestra potestad. Esos elementos vienen a ser el dogma. Resulta decisiva la reivindicación del dogma de parte de Mariátegui, tratándose de uno de los marxistas más “heréticos” y creativos. Sin embargo, pueden haber situaciones en las que el dogma –y también a herejía– se torna negativo o limitante. Cuando el dogma se vuelve un archivo o un código de una ideología del pasado, a"rma Mariátegui, pierde su función de ser base de la creación. Al “normalizarse”26 el dogma, se vuelve “una forma rígida, decrépita, caduca”27. Según Mariátegui, tanto la izquierda como la derecha, los revolucionarios como los reacciones, pueden derivar en la “normalización”. De esa manera, podemos hablar negativamente del dogma en tanto se trate de un dogma “normalizado”. 25 Mariátegui, José Carlos. Ideología y política, ed. cit., pp. 125-126. 26 “La normalización sería la vuelta a la vida tranquila, al desahucio o el sepelio de todo romanticismo, de todo heroísmo, de todo quijotismo de derecha o de izquierda”. Cf. Mariátegui, José Carlos. “Dos concepciones de la vida”. En El alma matinal y otras estaciones del hombre de hoy. Lima: Amauta, 1988, p. 20. La idea de“normalización”en Mariátegui debe entenderse junto a la concepción de los “ciclos clásicos” y los “ciclos románticos”. Cf. “La lucha "nal”, también en El alma matinal… 27 Cf. Mariátegui, José Carlos. “La lucha "nal”. En El alma matinal…, ed. cit., p. 31.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx