7 Ensayos 90 años

72 Sara Beatriz Guardia Por ejemplo, en la carta enviada a la Célula Aprista de México (16 de abril de 1928), Mariátegui critica severamente el viraje reformista de la Alianza fundada por Haya de la Torre, la misma que pasaba a convertirse en partido. Como parte de esta polémica, Mariátegui rea"rma su posición socialista. He leído un mani"esto del comité central del Partido Nacionalista Peruano, residente en Abancay. Y su lectura me ha contristado profundamente; 1° porque, como pieza política, pertenece a la más detestable literatura eleccionaria del viejo régimen; y 2° porque acusa la tendencia a cimentar un movimiento –cuya mayor fuerza era hasta ahora su verdad– en el blu% y la mentira. Si ese papel fuese atribuido a un grupo irresponsable, no me importaría su demagogia, porque sé que en toda campaña un poco o un mucho de demagogia son inevitables y aún necesarios. Pero al pie de ese documento está la "rma de un comité central que no existe, pero que el pueblo ingenuo creerá existente y verdadero. ¿Y es en esos términos de grosera y ramplona demagogia criolla, como debemos expresarnos al país? No hay ahí una sola vez la palabra socialismo. Todo es declamación estrepitosa y hueca de liberaloides de antiguo estilo19. Además de su a"rmada posición socialista, Mariátegui también comenzó a relacionarse políticamente con la III Internacional desde "nes de 1927. En marzo del año siguiente, 1928, dos delegados peruanos propuestos por Mariátegui que él llamó a lo largo de los 7 ensayos ‘el punto de vista socialista’. En buena cuenta, se ocupó en desarrollar su propia visión del marxismo”. Cf. Oshiro, Jorge. Razón y mito en Mariátegui, ed. cit., p. 449. (Oshiro señala erróneamente –en la nota a pie de página 310– que el primer artículo de Defensa del marxismo fue “La "losofía moderna y el marxismo” y apareció en setiembre de 1928, cuando fue “Henri de Man y la ‘crisis’ del marxismo” y se publicó el 7 de julio de 1928. Al respecto, consúltese la obra ya citada Invitación a la vida heroica y la nota de los editores de Defensa del marxismo, también señalada en las notas anteriores.) En ese mismo sentido, Osvaldo Fernández señala: “La ruptura con Haya de la Torre, las di"cultades que provienen de la creación del Partido socialista del Perú, la creciente presión de la III Internacional comunista, el hostigamiento que sobre la persona y actividad de Mariátegui ejerce el gobierno de Leguía, son algunos de los acontecimientos que se suceden en los años en que redacta Defensa del marxismo. Estas urgencias políticas no solo forzaron la creación del Partido socialista del Perú, sino que dejaban planteada la pregunta por el socialismo”. Cf. Fernández, Osvaldo. Itinerario y trayectos heréticos de José Carlos Mariátegui. Santiago de Chile: Quimantú, 2010, p. 156. 19 Cf. “De José Carlos Mariátegui a la Célula Aprista de México”. En Mariátegui, José Carlos. Invitación a la vida heroica, ed. cit., p. 336. Las últimas palabras de fragmento citado guardan una gran similitud con una a"rmación del “Mensaje al Congreso Obrero”, publicado en enero de 1927, un poco más de un año antes: “La conciencia de clase no se traduce en declamaciones huecas y estrepitosas”. Cf. Mariátegui, José Carlos. Ideología y política, ed. cit., p. 115.

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