53 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años La órbita decolonial En este largo trazo que hemos presentado la obra de Mariátegui vuelve a estar presente. Tanto en los discursos celebratorios como en los críticos. Por ello no sorprende si uno mira que en los trabajos sobre Mariátegui que se realizaron en las décadas de los noventa del siglo XX y principios del siglo XXI, varios hayan caído en el canto de las sirenas de la posmodernidad y hayan ubicado a Mariátegui como un cuestionador radical del proyecto moderno. Entre aquellos que han tratado de situar el trabajo de Mariátegui en el horizonte posmodernos tenemos a Je%rey Klaiber quien en un breve ensayo, bastante cuestionable, ofreció una re#exión en la cual Francis Fukuyama Y Mariátegui tenían puntos en común, a saber la cuestión de que lo que prima en su pensamiento no es una visión economicista sino que ponderan la cuestión del espíritu humano como elemento que pre"gura los cambios en la sociedad. Además de que habría cierto acercamiento en el sentido de que en Fukuyama el hombre libre seria aquel que lucha por la democracia, sin dejar de observar que advierte el peligro que conquistada esta al momento en el que escribe, quizá la sociedad deje de ser una sociedad de libertad al poder caer en cierto conformismo, mientras que para Mariátegui precisamente está expuesta una idea en la cual el capitalismo europeo agota el espíritu de cambio y transformación, el cual va a estar representado por el capitalismo norteamericano, el autor advierte que para Mariátegui el espíritu de cambio no estaba solo en Rusia sino también en Nueva York y que este último tendría la decisión "nal.77 José Ignacio López Soria me parece ha llevado más lejos esta relación con la lectura posmoderna pues en su Adiós a Mariátegui, efectúa una lectura en la cual Mariátegui es ya un pensador del cual hay que despedirse porque con la crisis de la modernidad no sólo entró en crisis la civilización sino también las coordenadas bajo las cuales había que leer la historia. Así pues, en López Soria tenemos que aferrarnos a Mariátegui es aferrarnos a las premisas de un pensamiento que ya no puede explicar la realidad.8 Todo este rodeo por la manera en que se ha desplegado la ciencia social latinoamericana nos lleva al punto central de la ponencia. Como la recuperación teórica de Mariátegui no está exenta del debate en torno a su "gura y su pensamiento cual es la recuperación que se hace desde el debate de la colonialidad. Me parece que hay algunos puntos que si bien están presentes en la obra de Mariá7 Je%rey Klaiber, “Mariátegui, Fukuyama y el "n de la historia”, en Gonzalo Portocarrero, Eduardo Cáceres y Rafael Tapia (eds.), La aventura de Mariátegui. Nuevas Perspectivas, Lima, Ponti"cia Universidad Católica del Perú, 1995. 8 José Ignacio López Soria, Adiós a Mariátegui: pensar el Perú en perspectiva posmoderna, Lima, Fondo Editorial del Congreso, 2007.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx