7 Ensayos 90 años

45 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años Do ponto de vista socialista estudamos e de"nimos o problema do índio, começamos por declarar absolutamente superados os pontos de vista humanitários ou "lantrópicos, nos quais, como um prolongamento da batalha apostólica do padre de Las Casas se apoiava a antiga campanha pró-indígena. Nosso primeiro esforço tende a estabelecer seu caráter de problema fundamentalmente econômico (...) não nos contentamos em reivindicar o direito à educação, à cultura, ao progresso, ao amor e ao céu. Começamos por reivindicar, categoricamente, seu direito à terra. Esta reivindicação perfeitamente materialista deveria bastar para que não nos confundissem com os herdeiros ou repetidores do verbo evangélico do grande frade espanhol, a quem, no entanto, tanto materialismo não nos impede de admirar e estimar fervorosamente. (Mariátegui, 2010: 67[1928]) Creo que destaqué, aunque tímidamente, las diferencias entre los indígenas de aquí y los de las tierras bajas. Sin embargo, considero que estamos otra vez en una época de rescatar lo que tenemos en común, nuestra historia, nuestra dependencia, nuestras fragilidades y nuestras fuerzas. Tenemos gentes, agua, tierras, riquezas naturales que podrían garantizar nuestra soberanía alimentaria, nuestras singularidades étnicas y culturales. Tenemos experiencias históricas importantes, anticoloniales y anticapitalistas, a partir de la cuales podemos integrar – no sin tensiones – los planteos del feminismo, de la negritud, de la naturaleza, de los pueblos indígenas actuales. En este contexto, recuperar los Siete Ensayos signi"ca, a mi juicio, reinterpretar la realidad latinoamericana a la luz de esos retos actuales y urgentes. En el inicio del siglo XX, en el que vivió El Amauta, la revolución era todavía un horizonte cercano - la Rusia soviética pulsaba de un lado del globo, mientras que en el otro, se escuchaban los ecos de la Revolución Mexicana. Hoy, al mirarnos, la barbarie se presenta más cercana a nosotros que el socialismo. No obstante, desde una perspectiva dialéctica, quizás estamos en un momento singular, en el que el “topo” está por salir de los subterráneos de la tierra convocándonos a “poner toda nuestra sangre en nuestras palabras y acciones”. Para Mariátegui, revolucionario convencido de que la realidad se transforma desde dentro de sí misma, un proyecto socialista y revolucionario debía desarrollar, ampliar y sistematizar elementos que ya se encuentran en la sociedad y que son parte de la identidad, las prácticas, las tradiciones, la cultura (la cotidianidad, "nalmente) de las clases subalternas (Mazzeo,2008: 177). En ese sentido, yo diría con seguridad que los Guaraní y, quizás, los pueblos indígenas de Brasil de una manera general, viven un proceso muy particular hoy en día, en el sentido de pérdida de ilusiones: con gobiernos que no lograron enfrentar el capital, con el Estado que no logró cumplir la Constitución y quizás,

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