398 Sara Beatriz Guardia campesina), para erguirse y a"rmarse como raza, como pueblo, como espíritu. En vez de decir, “el proletariado indígena espera a su Lenin”, debió haber dicho: la raza india, el pueblo indio, el espíritu indio espera su inca; o bien, el indio espera a su Tupaj Amaru de nuestro tiempo. (Reinaga, ii. IV 2015: 509) Reinaga trata de corregir las intenciones de Mariátegui, no el contenido, sino su forma. Para el teórico del indianismo la idea sería no traer a un Lenin y sus ideas de “electri"cación y soviet”, sino que formar o utilizar las imágenes movilizadoras que se encuentran en indoamérica, especialmente las que tienen relación con el levantamiento indígena. El teórico del indianismo, comienza a desarrollar nuevas imágenes míticas, las cuales serán importantes para la revolución india. Estas imágenes se representarían en los levantamientos Tupaj amaru y tupac katari, estos dos se convierten en sus imágenes movilizadoras atingentes con la realidad racial y territorial del continente. A pesar de que Reinaga no acepta la imagen movilizadora de un Lenin indio de Mariátegui y Valcárcel, no duda en defenderlo en contra de sus críticos soviéticos, ya que estos buscaban destruir la visión revolucionaria del indio dentro de las nomenclaturas que habían impuesto para el continente y la defensa a Mariátegui era esencial, dado que él había entregado el fundamento revolucionario y marxista al movimiento indígena. Esta polémica que habían instalado los rusos lo hace tomar posición, escribe sobre esto de manera aguda e informado: No obstante la expulsión infamante de la ideología marxista que hicieron los soviéticos de Mariátegui, en los hechos es el, quien con su pensamiento ha guiado hasta ahora las diversas fases y etapas del proceso de la revolución latinoamericana. Así confuso como es, así como en veces es Europa, y otras veces indio-inca, Mariátegui es el que ha inspirado el espíritu de la Revolución Nacional de 1952 en Bolivia, la “rebelión campesina” (1962-1964) en el Perú, y todas las guerrillas del Che Guevara que han estallado en Latinoamérica. (Reinaga, ii. IV 2015: 510) Para el intelectual boliviano, Mariátegui a pesar de ser parte del “cholaje” y del marxismo, se convierte en algo superior a” los marxistas”. Reinaga, rescata su actitud de amauta e indio. Pero el "lósofo boliviano, no cree que su indigenismo sea puro, por el contrario, la llama un indigenismo que carece de “virilidad” al igual que el de Gonzáles Prada y Haya de la Torre. Es por esta dura apreciación, que Reinaga tomara la parte indo-revolucionaria de Mariátegui y la amoldara en lo que le llamara el “indianismo”. Este espacio, será mucho más vital y vivo que el indigenismo reformista y el revolucionario, rea"rmará el pensamiento amáutico, que será la "losofía de la cual dará vida al movimiento indígena universal.
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