397 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años motivo debía tomar las riendas de la misma, in"ltrarse en la educación, la salud, las fuerzas armadas y la cultura puesto que su modo de vida debía integrarse a cada uno de los estamentos de la sociedad. Las observaciones antes dichas nos hacen percatarnos que los Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana se convierte en un texto lleno de referencias dentro de la obra del intelectual del indianismo, desde este momento se comenzara a formular lo que será su visión del marxismo que debía movilizar al indio como masa subalterna dentro de la región. Del marxismo-indio de Mariátegui a un pensamiento vivo e indio Reinaga en su texto El Indio y el Cholaje boliviano (1964) escribió sobre el marxismo y el indio lo siguiente: Los indios no somos adversos al marxismo, todo lo contrario, creemos y pensamos que el marxismo en Bolivia no tiene otro objeto que liberación de la raza india; puesto que el indio en este país es el único ser esclavizado, oprimido y explotado. Esclavizado, oprimido y explotado en cuanto indio; no solamente como clase social propicia a la extorsión, sino en su situación y por su condición de indio (Reinaga, 2014, ii. IV: 60) A partir de esta a"rmación, repudia a “los marxistas” que se han convertido en parte de la “Intelligentsia” de la época, como ejemplo al escritor Boliviano Alcides Arguedas. El autor de Socrates y yo (1983), acusa al escritor boliviano de llamar despectivamente al amauta como “conductor de la dictadura del proletariado” y con esto renegando de las ideas indigenistas y marxistas de Mariátegui. Para el "lósofo boliviano el marxismo desde esos momentos se convierte en un “marxismo sin revolución”, ya que aquellos intelectuales estaban negando a su iniciador continental. Por esta misma razón, Reinaga comienza a analizar a dos Mariátegui: El primero, es uno “europeizante”, “confeso y convicto marxista” que se visualiza a cabalidad en el prólogo que escribe para el texto Tempestad en los andes (1927) de Valcárcel en donde este autor mani"esta la imagen de la llegada de un Lenin de los andes y a través de esta imagen “resolviendo el indigenismo en el socialismo” mostrando su lado occidental, y el segundo; que Reinaga llama “el amauta-indio”, se manifestaría en plenitud en los Siete ensayos..., este segundo Mariátegui es admirado por Reinaga, pero a la vez discute con él: Ahí tenemos a José Carlos Mariátegui, dando rienda suelta a su alma india, hija del Ande, a su espíritu inca que echa fuego cósmico. En el horizonte mental de Mariátegui desaparece en este instante el indio, como clase (clase
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