382 Sara Beatriz Guardia cátedras, el mantenimiento de profesores ineptos, y la exclusión de intelectuales independientes. Y a"rma que el movimiento estudiantil de Córdova signi"có “el nacimiento de la nueva generación latinoamericana”4242, aunque careció en sus inicios de homogeneidad y autonomía, y no existió alianza entre el movimiento estudiantil y el obrero. En los 7 ensayos, Mariátegui sitúa la historia de la instrucción pública en el Perú con tres líneas de in#uencia: la española, francesa y norteamericana. De éstas, la herencia española es la de mayor predominio producto de la colonización donde primó una educación fuertemente arraigada a un concepto eclesiástico, excluyente, privilegio de una casta que marginó a los indios y mestizos. Sin embargo, sostiene, no se trata de una herencia cultural o intelectual, es ante todo una herencia económica y social, puesto que una educación elitista solo es posible si existe una economía de grupos y capas privilegiadas. El problema de la enseñanza se convierte así en un problema económico y social. Tal como apunta Alberto Tauro en el prólogo de Temas de Educación, cualquier esfuerzo tendiente a “solucionar aisladamente los problemas de la educación será arti"cioso y precario, porque la naturaleza de sus causas no es sólo educacional; y así los moldes de la educación deben adecuarse al carácter de la economía y la política. (…) La crisis de la educación es re#ejo de una crisis estructural de la sociedad”43. En esa perspectiva, señala la necesidad en el Perú de una reforma de la educación que comprenda los estudios primarios y a los maestros primarios que son los que tienen una labor más abnegada, el salario más bajo, y por lo general pertenecen a estratos pobres de la sociedad. Se trata de una política educacional que incluya a todos los sectores de la población, sin ningún tipo de exclusión, donde los indios, los pobres y las mujeres estén incorporados. Educación sin exclusiones y de carácter nacional que requiere y exige una escuela única, sostiene Mariátegui. porque es allí donde “se resuelven y se condensan todas las otras tendencias de adaptación de la educación pública a las corrientes de nuestra época, (…) consustancial con una democracia social que permita que todas las personas sean libren y tengan los mismos derechos en el acceso a la educación y a la cultura”44. La fórmula “educación gratuita, laica y obligatoria” es para Mariátegui una receta del viejo ideario demo-liberal-burgués, una fórmula que en sí misma dice y 42 José Carlos Mariátegui. “La Reforma Universitaria: Ideología y Reivindicaciones”. 7 ensayos, p. 122. 43 Alberto Tauro. Prólogo. Temas de educación, 1970, p. 10. 44 José Carlos Mariátegui. “Enseñanza única y enseñanza de clase”. Temas de Educación, p. 42.
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