377 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años atribuye al mito como elemento ideológico capaz de movilizar la voluntad popular y constituir un sujeto social que pueda llevar adelante el movimiento revolucionario”21. Todo lo cual, le permitió incluir a la cuestión nacional, la literatura por su capacidad para impulsar transformaciones sociales. La unidad nacional se presenta así como una cuestión más compleja vinculada a la dualidad de etnia y cultura. “Como observa Alberto Flores Galindo, - agrega Michael Lowy - el rasgo esencial del marxismo de Mariátegui, en contraste con los ortodoxos del Komintern, es el rechazo a la ideología del progreso y de la imagen lineal y eurocéntrica de la historia universal”22. El marxismo de Mariátegui, contradecía las directivas de la Internacional Comunista. Lo que quedó demostrado durante la Conferencia que se realizó en junio 1929 en Buenos Aires, a la que no pudo asistir Mariátegui debido a su enfermedad. Hugo Pesce y Julio Portocarrero presentaron los planteamientos que elaboraron con Mariátegui y Martínez de la Torre, los mismos que fueron refutados desde el inicio por la dirección política. Sucede, escribe Atilio Borón, que la obra de Mariátegui, coincide con los años “posteriores a la muerte de Lenin, cuando la Tercera Internacional acentúa su sectarismo y su dogmatismo bajo la fórmula del «marxismo-leninismo» ad usum Stalin”23. Cuando Hugo Pesce le entregó a Vitorio Codovilla, miembro del Secretariado Latinoamericano de la Internacional Comunista, un ejemplar de los 7 Ensayos, éste respondió “que la obra de Mariátegui tenía muy escaso valor”. Según, Alberto Flores Galindo, Codovilla no aceptaba que en el título de un libro se unieran las palabras ensayo y realidad peruana. “Ensayo implicaba asumir un estilo que recordaba a los escritos de autores burgueses y reaccionarios como Rodó o Henríquez Ureña, aparte de implicar un cierto tanteo, un carácter provisional en las a"rmaciones, y evidentemente un hombre como Codovilla así como no podía admitir un error, menos toleraba la incertidumbre: los partidos o eran comunistas o no lo eran, se estaba con el proletariado o con la burguesía, no podía haber nunca otras posibilidades. La realidad estaba nítidamente demarcada, de manera que se debía hacer una u otra cosa; la línea correcta no admitía discusión, los “ensayos” quedaban para los intelectuales”24. 21 Ruiz Sanjuán, Ob. Cit., p. 258. 22 Michael Lowy. Ob. Cit., 2006, p. 34. 23 Atilio Borón. Los 7 ensayos de Mariátegui: Hito fundacional del marxismo latinoamericano. Cátedra Mariátegui. Lima, agosto 2011. 24 Flores Galindo. Ob. Cit. La agonía de Mariátegui.
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