7 Ensayos 90 años

376 Sara Beatriz Guardia En concordancia con esta fe combativa que animó su pensamiento, en 1923 declaró en una entrevista, que su ideal en la vida era tener un gran ideal13. El hombre contemporáneo tiene necesidad de fe – agrega. Y la única fe que puede ocupar su yo profundo, es una fe combativa”14. En el ideal mariateguiano, dice Michael Löwy, existe “un momento irreductiblemente romántico”, entendiéndose el romanticismo como un movimiento de carácter revolucionario que rompe con la tradición y se rebela contra el clasismo al plantear en nombre de la libertad y la equidad una jerarquía diferente de valores culturales y sociales15. Esta visión romántica revolucionaria de Mariátegui, está formulada en su ensayo: “Dos concepciones de la vida”, donde sostiene que lo que diferencia a los hombres no solo es la doctrina sino el sentimiento16. La intuición de la vida “no asoma exclusivamente, en la prosa beligerante de los políticos”, la fuerza de los revolucionarios no está en su ciencia sino en su fe, en su pasión y en su voluntad.17 Los verdaderos revolucionarios, escribe, no proceden nunca como si la historia empezara con ellos. Saben que representan fuerzas históricas, cuya realidad no les permite complacerse con la ultraísta ilusión verbal de inaugurar todas las cosas”. Los revolucionarios encarnan la voluntad de la sociedad de no petri"carse en un estadio, de no inmovilizarse en una actitud. A veces la sociedad pierde esta voluntad creadora, paralizada por una sensación de acabamiento o desencanto”18. La historia la hacen los hombres poseídos e iluminados por una creencia superior, por una esperanza súper –humana; los demás hombres son el coro anónimo del drama. La crisis de la civilización burguesa apareció evidente desde el instante en que esta civilización constató su carencia de mito”19. La posibilidad de articular “mito y revolución, pensamiento político-religioso andino y pensamiento político-secular occidental”20, constituye un elemento central del pensamiento de Mariátegui, en la perspectiva de George Sorel, “que 13 José Carlos Mariátegui. “Reportajes y Encuestas”. La novela y la vida. Lima, 1961, p. 138. 14 José Carlos Mariátegui. “Dos concepciones de vida”. Mundial. Lima, 9 de enero de 1925. El Alma Matinal. Lima1972, p. 21; Mariátegui Total. Lima, 1994, pp. 495 – 497. 15 Michael Lowy. Por un Socialismo Indo-Americano. Lima, 2006, p. 17. 16 Ibídem, p. 17. 17 José Carlos Mariátegui. “Dos concepciones de vida”. Ob. Cit., p. 21. 18 José Carlos Mariátegui. “Heterodoxia de la tradición”. Mundial. Lima, 25 de noviembre de 1927. Peruanicemos al Perú. Lima, 1970, pp. 118-119; Mariátegui Total. 1994, pp. 324-326. 19 José Carlos Mariátegui. “El hombre y el mito”. Mundial, 16 de enero de 1925. El alma matinal. Lima, 1972, p. 24; Mariátegui Total. Lima, 1994, pp. 497-499. 20 Antonio Sánchez. “La idea de nación y el papel de la literatura en José Carlos Mariátegui, Identidad (es) del Perú en la literatura y las artes. Canadá, 2005, p. 86.

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