372 Sara Beatriz Guardia Pero insiste simultáneamente en la especi"cidad del socialismo en América Latina, enraizada en su propio pasado histórico: “El socialismo está en la tradición americana. La más avanzada organización comunista primitiva que registra la historia, es la incaica”. “No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida, con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al socialismo indo-americano. He aquí una misión digna de una generación nueva”21. Aquí encontramos la constelación entre el pasado y el futuro, propia del romanticismo revolucionario, en desacuerdo radical con las doctrinas dominantes del movimiento comunista al que pertenecía. Para concluir: Walter Benjamin y José Carlos Mariátegui representan dos formas muy diferentes - por su contexto cultural y su gramática "losó"ca – de ruptura en nombre del marxismo con la ideología del Progreso, el evolucionismo positivista, las concepciones lineales de la historia, como también en su forma burguesa aquella del “progresismo” de izquierda… Ellos contribuyeron, cada uno a su manera singular y atípica, a repensar en nuevos términos el curso de la historia, la relación entre pasado, presente y futuro, las luchas emancipadoras de los oprimidos y la revolución. 21 J.C. Mariátegui, “Aniversario y Balance”, 1928, Ideología y Política, pp. 248-249.
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