366 Sara Beatriz Guardia Las sociedades arcaicas de la Urgeschichte son también las de la armonía entre los seres humanos y la naturaleza, destrozadas por el “progreso”. Un nombre representa para Benjamin la promesa de una futura reconciliación con la naturaleza: Fourier. En su opinión, su obra constituye un ejemplo paradigmático de la conjunción entre lo viejo y lo nuevo en una utopía que da nueva vida a los símbolos primitivos (Uralte) del deseo11. La propuesta de Benjamin - la historia a contra pelo - sugiere un nuevo método, un nuevo acercamiento, una perspectiva “desde abajo” que podría aplicarse en todos los campos de las ciencias sociales: la historia, la antropología, la ciencia política. Su punto de vista, sin embargo, sigue siendo eurocéntrico: el objeto de su re#exión es casi exclusivamente la historia europea. Una de las raras excepciones de esta limitación es una nota sobre Bartolomé de Las Casas y su lucha contra el exterminio colonial de indígenas en México. Se trata de un documento muy breve pero considerablemente interesante, que ha sido completamente olvidado por los críticos y los estudiosos de su obra: el informe que publicó en 1929 sobre el libro de Marcel Brion basado en Bartolomé de Las Casas, el famoso obispo que asumió la defensa de los indios en México. El libro de Marcel Brion es, Bartholomé de Las Casas. “Père des Indiens”, París, Plon, 1928, y el comentario de Benjamin apareció en la revista alemana Die Welt Literarische el 21/06/1929. La Conquista, primer capítulo de la historia colonial europea, escribe Benjamin, “transformó el mundo recién conquistado en una sala de tortura”. Las acciones de la “soldadesca hispana” crearon una nueva con"guración del espíritu (Geistesverfassung) “que no se puede representar sin horror (Grauen)”. Como toda colonización, la del nuevo continente tuvo razones económicas - los inmensos tesoros de oro y plata de las Américas – que los teólogos o"ciales trataron de justi"car con argumentos jurídico-religiosos: “América es un bien sin propietarios; la sumisión es una condición de la misión; intervenir contra los sacri"cios humanos de los mexicanos es un deber cristiano”. Bartolomé de las Casas, “un combatiente heroico en las posiciones más expuestas, “luchó por la causa de los pueblos indígenas, enfrentando durante la célebre disputa de Valladolid (1550), al cronista y cortesano Sepúlveda, “el teórico de la razón de Estado”; logrando "nalmente obtener del rey de España la abolición de la esclavitud y de la “encomienda” (forma de esclavitud), medidas que nunca fueron efectivamente aplicadas en las Américas. 11 Ibíd. p.47.
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx