7 Ensayos 90 años

345 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años Explorando las posibilidades de un realismo crítico, Mariátegui, "ccionista, reponía por otros medios su cuestionamiento de la autonomía del arte y de la confusión de la vanguardia con el discurso ya estereotipado y mecánico de lo nuevo o de lo popular, aquel utilizado por la novela populista francesa contemporánea y exaltado por la crítica periodística, desde el moderado Le temps al Monde de Barbusse. Con el mismo gesto pero en otra línea todavía, la de la traducción, Mariátegui traducía para los debates del Perú “populista” de Leguía, los debates del marxismo y de la vanguardia internacionales, además de promover, a través de emprendimientos editoriales más directos —por la editorial y librería Minerva— la importación y distribución de las traducciones de la editorial española Cenit, así como la publicación de innumerables reseñas y comentarios en Variedades, Mundial, Labor y la propia Amauta. Como lo apunta Cortés en relación con Aricó, la traducción asumirá para Mariátegui la forma de lectura, selección, desconstrucción y reorganización del canon del marxismo internacional; operaciones por medio de las cuales la perspectiva de lectura que Mariátegui irá diseñando sobre la “realidad peruana”, por un lado, y sobre el comunismo internacional, por otro, entrará en con#icto con la sostenida, especialmente a propósito del segundo corpus, por Haya de la Torre y Julio Antonio Mella; lo que le valdrá ser considerado un “populista”, en el marco de la primera polémica en torno a esta categoría en la historia del pensamiento crítico latinoamericano.2 En el artículo publicado en Amauta, Mariátegui apunta el espíritu poincarista y la técnica policial de la Tercera República francesa como las bases sobre las que se asienta el populismo literario como “una corriente o una moda” (p. 6) contemporánea, aplaudida por el crítico André Thérive desde las páginas de Le temps, pero también, sorprendentemente, por Augustin Habaru del Monde de Barbusse, quien considera el populismo más importante que el Segundo mani"esto del Surrealismo. Cali"cándolo como “fórmula perezosa [de] ‘pintar al pueblo’” (p. 7), Mariátegui a"rma estar de acuerdo parcialmente con el diagnóstico realizado por la prensa francesa, pero también discordar radicalmente de la evaluación crítica hecha por ella; y llama la atención del Monde: [frente al populismo promovido por Thérive y Le temps], “la crítica revolucionaria no puede asumir sino una actitud de inexorable repudio [...] ni tolerancia ni esperanza” (p. 7). El llamado alcanza mayor peso cuando se lo analiza en el marco de la correspondencia mantenida en aquel mo2 Ver al respecto A. K. V. e Cruz, “A primeira polêmica sobre o populismo na América Latina”.

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