7 Ensayos 90 años

331 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años tono burlón y satírico; dedicó sus letras al pasado para burlarse de él y realzar lo español. Lima legó al Perú este tipo de autores. Las Tradiciones nunca hablaron del Cuzco, salvo para reírse, como lo hizo la política peruana republicana en el militarismo y en el civilismo. Perú para la élite fue Lima, no las provincias; aquí vemos que la dicotomía en lo político y en lo económico fue idéntica en la literatura. También es colonialista Gonzáles Prada, aunque el autor lo reconoció como de transición al periodo cosmopolita. Coincidencias hay en llamarlo el menos peruano de los literatos. Como expresa Mariátegui “el autor de Páginas Libres aparece como un escritor de espíritu occidental y de cultura europea” (2008:252).Y es ahí donde vemos la transición, no ya español sino europeo. En su texto es clara la alusión al rompimiento del Virreinato, pero también la penetración de otras potencias europeas. Gonzales Prada no interpretó al pueblo, no mostró los problemas, pero si denunció al colonialismo e inició el contacto con otras literaturas, en especial la francesa. Su poesía y su prosa lo mostraron. Injustas han sido algunas críticas sobre Prada y duraderas muchas de sus frases. El decir que Perú es un organismo enfermo es una denuncia a lo español, pero no en términos políticos sino literarios. Nunca pretendió actuar en política ni programar para ello, y por ello se lo juzgó. Demasiado egoísta para pensar en programas integrales de nación; demasiado decimonónico (en ideas de razón y ciencia) para pensar en nación como lo entendía Mariátegui; sin duda son dos "guras tan distintas y tan representativas de su tiempo que parecieron no abrazarse nunca. Mariano Melgar, Abelardo Gamarra y José Santos Chocano son colonialistas, distintos entre sí pero todos colonialistas. El primero capitalino de procedencia pero escribió para y sobre las provincias con estilo limeños. Ese capitalismo no permitió que su obra se nutra totalmente de la savia indígena, pero Melgar se aproximó y eso le costó el olvido en Lima por sus vocabularios plebeyos, sus menciones a lo rural y a lo indígena. Muerto joven como Mariátegui, el autor limeño se inspiraba en el Inkario, y el amauta lo reconoció como el primer momento peruano de la literatura. Gamarra coincidió con Melgar en el olvido y el representar a lo indígena expresando también a las provincias. La raíz india estuvo en su arte alegre y entendió, como el amauta, que la elite y los encomenderos no representaban al Perú como si lo hacían el indígena. Su obra tuvo un ideal: la reivindicación y la integralidad, pero fue criticado y empequeñecido por un sistema político que pensó distinto. Si bien su obra no es de las más "nas desde los cánones, de hecho son bocetos y croquis, su pensamiento y su espíritu fueron los que Mariátegui entendió como necesario para transformar al Perú en uno

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