328 Sara Beatriz Guardia nacional o nacionalizar la literatura. La literatura nacional, el tercer periodo, generó un lenguaje con carácter local y una personalidad a"anzada a lo peruano cuya característica más sobresaliente fue ser anti feudal y anti imperialista. El espíritu del intelectual imprime el carácter a sus letras, y quienes no tuvieron el espíritu de interpretar al Perú no construyeron literatura nacional. Hablar de etapa signi"ca, en efecto, mantener una visión lineal del desarrollo artístico y literario. En el caso del análisis que realizó Mariátegui, hablar de esas etapas fue también dar cuenta del espíritu y sentimiento de quienes las hicieron, porque en los tres periodos lo que caracteriza su unidad no es solo lo temporal sino también desde dónde, para dónde y para quién se hacía arte. Los tres periodos en los cuales se dividió el proceso de la literatura reunieron las características que justi"caron la periodización en "n de dar cuenta de la nación como problema a resolver, como concepto a crear. El periodo colonial es por excelencia al que más líneas y análisis dedicó Mariátegui, y teniendo en cuenta que el conocimiento que se tenía de la literatura de ese periodo era más recortado al que podemos llegar a tener hoy por la proliferación de documentos y fuentes, es remarcable la "neza con que lo hizo. Lo indígena y campesino apareció bastante presente en la oralidad de ese momento pero no hubo intentos sólidos por llevarlos al plano de lo escrito. Todo lo conocido y mostrado sobre los subalternos redundaban en leyendas y representaciones en estilos de costumbres teatrales burlescas. La caracterización de las etapas y la periodización fueron una novedad que aportó el amauta con referencia a quienes estudiaron la literatura del Perú. La época colonial fue de"nida a partir de la lengua empleada: para que haya una literatura nacional tiene que haber una lengua nacional, lo que inferimos implícitamente que dice JCM, es que en la época colonial no se pudo pensar en literatura nacional por no haber tenido una lengua nacional, pero tampoco tuvo el sentimiento de lo nacional. La literatura colonial habló en español, sintió a España y las letras lo re#ejaron así. La "liación española de la literatura “nacional” fue una contradicción evidente y dolorosa. Hablar realmente de literatura nacional requirió de una larga postergación en el tiempo; de hecho casi un siglo. La in#uencia indígena, según el autor, se advirtió en el periodo colonial, desde algunos tonos, desde la sintaxis y en la prosodia pero fue escaso. Lo indígena era el arte atrasado y muchos lo mostraron en tono burlón o ridículo. Ese sentimiento hizo esperar largos años hasta tener una literatura más peruana, si entendemos “más peruana” como más integral, más indígena, más subalterna, con un cierto espíritu peruano y
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