246 Sara Beatriz Guardia Dentro de los planteamientos que hizo Mariátegui y que motivaron una gran polémica, sobre todo éstos se precisaron en los congresos sindicales de Montevideo y más especí"camente en el congreso comunista de Buenos Aires de 1929, justamente entre las tesis que se presentaron, las tesis sobre el problema indígena fueron las de mayor debate y crítica. Porque entonces las tesis de la III Internacional señalaba de que los problemas históricos y políticos solamente se resolverían en un encuentro de clase contra clase. La clase obrera y la clase burguesa estaban convocados a la escena de la historia para de"nir, en un contexto de crisis, la situación y el destino de la humanidad. Mariátegui señalaba que, en países como el nuestro, el campesinado, la población indígena, tenía un papel importante como aliado, y más aún, incluso pensaba de que las pequeñas burguesías, los intelectuales, los pensadores o artistas, también era gente que podía colaborar en el proceso de sensibilización, de formación de conciencia crítica y revolucionaria. Estos planteamientos naturalmente eran desechados por las tesis de la III Internacional. Por otro lado, Mariátegui señalaba de que en los países como el nuestro todavía era posible alentar de que en los países como el nuestro todavía era posible alentar un nacionalismo, y que éste adquiría un carácter revolucionario toda vez de que el problema nacional no estaba de"nido, en tanto de que la clase burguesa no había existido como tal en nuestro país. Era una clase enfeudada al imperialismo, era una clase que no había cumplido su papel como tal, de a"rmación democrática, de de"nición nacional, y por tanto, aquí la clase obrera y la población indígena debían cumplir un papel importante en el proceso de de"nición de la nacionalidad, en el proceso de la lucha anticolonial. Entonces, los planteamientos distintos eran de que se debía, según la III internacional, más bien plantearse la necesidad de las minorías nacionales, de las repúblicas quechua y aymara, y no tanto estas tesis de formar grupos y movimientos indígenas asociados al partido y a la clase obrera. Estos planteamientos de Mariátegui, que fueron discutidos en el congreso de Buenos Aires, él tuvo oportunidad de conocer los informes y los textos que fueron criticados, y precisamente en la revista Amauta, en el N°25, publica el “Esquema del problema indígena”, que en parte responde a las críticas que le habían hecho en los congresos de Montevideo y de Buenos Aires. Aquí hay algo singular, Mariátegui no hace referencia especí"ca que está respondiendo a tal o cual crítico, o a tal o cual línea política, simplemente introduce, con un estilo literario muy "no, connotaciones o categorías que en buena cuenta eran en respuesta a esas discusiones que él había recibido en los congresos que él mencionaba.
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