245 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años una transformación social del país en su conjunto y que el problema indígena no era un problema aislado de la totalidad del problema nacional. Por otro lado, otra idea importante que Mariátegui plantea, es el hecho de que en el Perú, donde hay una larga tradición de lucha del campesinado y de la población indígena, era importante tratar de ganarlos ideológicamente hacia el socialismo, porque entonces se podría tener en el país una clase que podría ser mucho más combativa y de una mayor efectividad que incluso la propia clase obrera, porque la clase obrera en el país es una clase muy reciente, muy joven, se gesta a principios de siglo y su experiencia en la dinámica política era bastante corta, mientras que la clase indígena tenía ya una raigambre milenaria. Y entonces, decía Mariátegui, si la población indígena ha resistido siglos, tanto en lucha y combate frente a la opresión colonial, tiene entonces una gran experiencia de acción y de organización. Pero, por otro lado, también decía, la población indígena tiene una gran experiencia en los términos de preservar su identidad cultural. El proceso de captura ideológica que la sociedad colonial y republicana han tratado de lograr, en un proceso de deculturación en los andes, no se ha concretado porque la población indígena ha recubierto a sí mismo sus símbolos, sus ideas míticas o religiosas, y entonces (en algunos casos ha pasado a la clandestinidad sus dioses para preservarlos justamente de la extirpación y el exterminio, del genocidio cultural), Mariátegui indicaba, siendo esta clase, por un lado, con una gran tradición de lucha, y por otro, con una gran tradición de resistencia de pensamiento, de memoria, de identidad, al asumir el socialismo potenciaría prácticamente como un gran aliado de la clase obrera. Por otro lado, Mariátegui planteaba toda una pedagogía de incorporación a la dinámica de encuentro con el mundo andino. Y en esta pedagogía él planteaba no solamente las revistas que publicaba como Amauta o Labor (y en Labor mismo una sección que se llamaba “El Ayllu” o en Amauta la sección “Proceso al gamonalismo”), sino también había pensado publicado una prensa especí"camente destinada al mundo indígena que se iba a llamar El Ayllu. Y decía que la forma de encontrarse con el mundo andino es a través del proletariado rural. El proletariado rural, de las haciendas azucareras o de los centros mineros, serían los portavoces más signi"cativos en el proceso de acercamiento ideológico al mundo andino. Porque él señalaba que los obreros rurales son, en buena cuenta, semiproletarios, son gentes en proceso de desclasamiento; mantienen su identidad indígena andina, hablan el quechua, conocen sus costumbres, van a la fábrica o la plantación, adquieren una conciencia obrera pero también, con esa facilidad, pueden posteriormente volver a la comunidad, a la tierra, al ayllu, para lograr ideológicamente el acercamiento de los indígenas. Luego planteaba la necesidad de que se formaran núcleos y federaciones indígenas asociados al Partido Comunista.
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