165 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años “favorable a un marxismo “abierto”3, en donde la obra de Mariátegui comienza a construirse, en conjunto a la de otros intelectuales de Latinoamérica que vieron en el marxismo las herramientas para un análisis de su realidad social, y sus correspondientes formas de luchas. Siendo el caso de Julio Antonio Mella en Cuba y Luis Emilio Recabarren en Chile, entre otros. Este marxismo del cual nuestro autor se a"rmó, se vio in#uenciado en gran medida por su viaje a la Europa de la posguerra, y especí"camente a Italia, en donde logró un acercamiento a las corrientes marxistas de "nales del siglo XIX y comienzos del XX, de autores como Piero Gobetti y Benedetto Croce, quienes despojaron todo atisbo de rigidez al estudio de Marx. Como señaló José Aricó, Mariátegui “leyó a Marx con el "ltro del historicismo italiano.”4 Este "ltro se enmarca en una visión singularmente histórica de la vida del ser humano y de la humanidad en su conjunto, en donde la idea de pensar y actuar se encuentran en un solo espacio de acción, lo que podríamos denominar como praxis. Las respuestas entorno al marxismo de Mariátegui se pueden encontrar condensadas en el texto Defensa del marxismo5, pues en ella, el autor deposita el ideario de nuevos contornos que el marxismo debería tener en razón a los objetos de estudios. Y debemos destacar en esta idea de objeto de estudio la particularidad presente en los 7 ensayos. Hay en ellos algo concreto, que como señala Osvaldo Fernández, consiste en un corte sincrónico –tomando el concepto de Ferdinand de Saussure - de la realidad peruana. Esto quiere decir, un periodo determinado –el Perú de la década del 20- que será diseccionado y analizado en todas sus partes6. Esto aleja la idea de pensar en los 7 ensayos como un mero análisis histórico de la realidad peruana, para entenderlo como una investigación de una realidad concreta y presente, en donde la historia viene a auxiliar al objeto de estudio. En La Agonía del Cristianismo de don Miguel de Unamuno, texto publicado en 1926, Mariátegui le reprochará al profesor de Salamanca su errónea imagen de Marx, al señalar que “Unamuno conoce mal el marxismo. La verdadera imagen de Marx no es la del monótono materialista que nos presentan sus discípulos. A Marx hace falta estudiarlo en Marx mismo. Las exégesis son generalmente falaces. Son exégesis de la letra, no del espíritu.”7 3 Michael Löwy. El marxismo en América Latina. Antología desde 1909 hasta nuestros días, ed. cit., p. 14 4 José Aricó. Mariátegui y los orígenes del marxismo latinoamericano. México: 1980, p. XV 5 José Carlos Mariátegui. Defensa del Marxismo. Edición comentada. Valparaíso: 2015. 6 Osvaldo Fernández. Itinerario y trayectos heréticos de José Carlos Mariátegui. Santiago: 2010, p. 119 7 José Carlos Mariátegui. Signos y obras. Lima: 1971, p. 119
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