7 Ensayos 90 años

145 Ponencias del Simposio Internacional 7 ensayos | 90 años Comunidades que Poma de Ayala recorre una por una en un larguísimo peregrinaje de “defensor itinerante” de los derechos humanos “en busca de los pobres de Jesucristo”—para citar el título del encomiable ensayo de Gustavo Gutiérrez que retoma la certera frase de Poma de Ayala.25 No es para nada casual que tanto Poma de Ayala como Bolívar citaran a Bartolomé de Las Casas, que sigue siendo vapuleado como el diabólico “inventor” de la “leyenda negra” sobre la acción de España en América, cuando en realidad, con sus documentadas denuncias y re#exiones, debe considerarse como el fundador continental de la lucha por los derechos en las Américas y del empleo -obsérvese bien-, especí"co y concreto, del concepto (y literalmente de las palabras) “derechos humanos”, dos siglos y medio antes (en 1552) de que lo hicieran los constituyentes franceses en 1789. Regístrese bien: reconocimiento jurídico de los derechos que precede al ciclo histórico de las revoluciones denominadas liberales, de la a"rmación de la “modernidad” dominada por la "gura del burgués propietario como único sujeto titular “universal” de derechos (declarados por) humanos. Es un hecho que no se quiere "jar y recordar de una vez y para siempre en nuestros manuales de historia. Es decir, el carácter fundador para la historia americana de los derechos, de los Informes, los Memoriales, las Cartas, que exigían con extrema urgencia, un plan de gobierno para el Caribe, que Las Casas envía a España, inicialmente al cardenal Francisco Jiménez de Cisneros (regente del reino después de la muerte de Fernando II de Aragón), los cuales dieron origen a lo que, con las décadas, se volviera trascendente: la institución o"cial de una autoridad con la función especí"ca de ser “protectora de naturales”, cargo al que viene nombrado el mismo Las Casas el 17 de septiembre de 1516, como lo indica una Real Cédula donde se le reconoce formalmente como “procurador y protector universal de todos los yndios de las Yndias”, cargo que, con el pasar de los años, van a desempeñar decenas de “Defensores” y “Fiscales” Indianos en los inmensos virreinatos de Nueva España y del Perú. Por vez primera en América se exige el “acceso a la justicia” y el “derecho a la defensa”, como fundamento del reconocimiento y la conservación de los derechos y de la humanidad misma “sin máscaras” de los seres humanos defendidos. 25 Gustavo Gutiérrez, En busca de los pobres de Jesucristo: el pensamiento de Bartolomé de Las Casas, Lima, Instituto Bartolomé de Las Casas, 2011.

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