7 Ensayos 90 años

100 Sara Beatriz Guardia artistas y escritores agrupados en el movimiento Colónida, bajo el liderazgo de Abraham Valdelomar. Ese mismo año, 1914, escribió la primera de las dos crónicas sobre La Procesión Tradicional20, que en nuestros días se llama Procesión de Señor de Los Milagros. Hablando en tercera persona dice: “El cronista cree que no es el fervor religioso, que no es el prestigio de los milagros que generoso prodiga el Cruci"cado, lo que congrega año tras año en torno a la imagen venerada a miles de "eles, lo que da a esa romería tal carácter de suntuosidad y de pompa, sino el íntimo , el secreto, el arraigado culto que tiene nuestro pueblo a la única de las festividades que en esta época le recuerdan su tradición y sus costumbres. Es un instintivo y cariñoso sentimiento de respeto por el pasado que huye”. Y al igual que en Semana Santa no deja de subrayar la característica festiva, celebratoria. “Esta procesión tradicional -dice- viste a Lima de un risueño ropaje de "esta”. Se detiene en los decorados y en las gozosas sensaciones visuales y olfativas de las golosinas, del sahumerio y de otros e#uvios de la cocina y de la agitación de los cuerpos apretujados en la marcha.21 Cuando en abril de 1917, redactó por segunda vez una crónica de esta procesión Mariategui con claro énfasis identi"ca la fuerza que la motiva. “La historia de los Temblores pavorosos que han estremecido y quebrantado a la ciudad, auspicia el fervor de estos días místicos ciudad …”Y re"riéndose al origen de la imagen dice que la ciudad se rinde y prosterna humilde ante “… el Señor Cruci"cado que la de"ende de los temblores y que la bendice desde el viejo muro de adobe sobre el cual pintó su imagen la mano rústica de un negro del coloniaje”. No ofrece más información sobre el origen y signi"cado. Un siglo después, hoy la investigación histórica y de la religiosidad de los pueblos prehispánicos ha esclarecido un buen trecho estas cuestiones. La primera, sobre el origen y el lugar en que fue pintado el muro. Había sido el lugar del cercado de Lima asignado como reducción de negros esclavos y de sacerdotes chamanes del templo de Pachacámac, sacados para evitar la reiteración de la continuidad de cultos considerados idolátricos.22 Estaban, pues, reunidos los ingredientes para 20 Publicada en La Prensa el 20 de octubre 21 MT, pag.2355 22 Maria Rostorowski ha acopiado investigaciones sobre estos temas en su libro Pachacámac, cuyo primer capítulo especí"camente trata de Pachacámac y el Señor de los Milagros, IEP, Obras Completas tomo II. Lima, 2015.

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