300 años : Convento Santa Rosa de Ocopa

Históricamente, se reconoce que tanto el libro, como objeto cultural, como la biblioteca, en su función de espacio de difusión de conocimientos, son creaciones del Viejo Mundo que llegaron a América con la conquista, para establecerse de manera definitiva en estas tierras. Al respecto, T. Hampe sostiene que la noticia más antigua sobre libros traídos al continente se atribuye al franciscano Alonso de Espinar, en 1501; mientras que el establecimiento de la primera biblioteca corresponde a fray Juan de Zumárraga, en 1534. Y en el caso del Perú, se conoce ampliamente el papel que desempeñó el libro en el proceso de evangelización y alfabetización masiva impulsado por diversas órdenes religiosas, entre ellas la de los franciscanos. La biblioteca del convento de Ocopa surge precisamente en el contexto de ese proceso, como fuente de apoyo individual para los frailes y religiosos, con el fin de “crecer y profundizar” en sus convicciones; y, al mismo tiempo, como respaldo a su labor evangelizadora, es decir, “para convencer”. Perfil institucional Gracias a su dinamismo y a la constante interacción con las diversas comunidades, los padres franciscanos han rescatado conocimientos y saberes de los pueblos en distintos campos —como la lingüística, la medicina, la cartografía, la historia, la música, la ingeniería—, los cuales, posteriormente transformados en libros, folletos, mapas, manuscritos y otros Orígenes y desarrollo Foto: archivo de la Biblioteca Nacional del Perú.

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