armada portuguesa de alto bordo del Mar de la India y las de Holanda e Inglaterra; o la
relacion de las presas que hizo el General de las galeras de Napoles en las costas de Berberia
contra las naos turcas corsarias en 1630; o el triunfo logrado por
el
Gobemador y Capitan
General de los Reinos de Chile; D. Francisco Lasso de la Vega y Alvarado, en 1631.
Por su acentuado interes local adquiere prirnacia en ese conjunto la Relacion irnpresa
en 1619 por Francisco del Canto, de la llegada al Callao, en 1615, de los naos holandeses
capitaneadas por Joris van Spilbergen, deteniendose en el puerto mas de tres dias «haziendo
cocos a la Ciudad de Lima por fer Ciudad
fin
defenfa alguna natural ni artificial»; asi como
tambien la continuacion de la travesia de los buques piratas hacia el norte incendiando el
caserio del puerto de Paita, llegado a Manila, ciudad que sitiaron por espacio de seis meses,
hasta culminar los sucesos con la victoria alcanz.ada por la Annada Real de Filipinas. La hoja
volante
limetia
pone en evidencia la situacion del puerto del Callao, foco de las apetencias de
los aventureros del mar y de las potencias rivales y, no embargante ello, falto de toda defensa
y totalmente desguamecido. Fue esta alarmante visita de van Spilbergen, la que motivo los
ulteriores planes iniciados por el Virrey Principe de Esquilache para transformar el puerto del
Callao y convertirlo en plaza fortificada y eje defensivo de las costas peruanas.
No son menos frecuentes las narraciones de hazafias contra los moros, como la
consignada en una Relacion de 1618, reimpresion de otra hoja volante sevillana, sobre el
fuego que a la ciudad de Constantinopla y armada del gran turco echo el Alferez Garcia del
Castillo Bustamante de Sevilla, el cual, en compafiia de otros muchos cautivos cristianos, y
estando los turcos ocupados en luminarias y fiestas quemaron el palacio, mezquitas, casas y
naos y escaparon con 4 galeras turcas hasta Malta, apresando ademas en el camino treinta
naves enernigas; o las noticias de la felicisima victoria ganada por Espana contra cuarenta
navios enernigos en las costas de la ciudad de Valencia y como cuatro galeras de Napoles
pelearon con siete navios, matando y cautivando a mas de cuatro
mil
personas, asi como el
castigo dado a ciento treinta moriscos andaluces que venian con los turcos, concluyendo el
relato con la descripcion de las fiestas queen hazirniento de gracias celebro D. Octavio de
Aragon.
Igualmente numerosas son
las
descripciones de festejos reales, como aquella de
las
fiestas tan lucidas de Valladolid de las que fuera mantenedor el Principe de Piamonte, impresa
en 1605 por del Canto; los discursos de los viajes de la Real Annada de
las
lndias, acarreando
los tesoros para la metropoli; asi como tambien nuevas de secundaria significacion, pero que
no carecian de interes en la epoca, corno la de
las
grandes avenidas del rio Tormes en la academica
Salamanca, o
las
crecientes del Guadalquivir a la vera de Sevilla o de la moruna Triana.
En el siglo XVIII siguieron publicandose este tipo de Relaciones eventuales sobre
sucesos esporadicos o acontecimientos de resonancia, si bien se reflejaba ya en los relatos la
preferencia por los ternas palaciegos o cortesanos y por aquellos que exaltaban ante el monarca
los meritos y acciones de los gobemantes virreinales. Se imprirnieron asi Relaciones sobre la
toma de la Colonia del Sacramento en Rio de la Plata, donde estaban los portugueses desde
1680, efectuada el afio de 1705; o sobre las prevenciones y aprestos hechos por el Vrrrey
Castell-dos-Rius para la defensa del Reino contra los ingleses en 1709; una serie de
descripciones de fiestas celebradas a la ascencion al trono de cada Borbon; y, finalmente, no
pocas sobre los temblores que integraban la vida cotidiana limeiia con su cortejo de desolaciones
capitalinas o «diluvios» del puerto del Callao.
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