Pliegos Sueltos
Entre los incunables peruanos, existe un valiosisimo pero poco difundido tipo de
impresos, cuya rareza se ve acrecentada por la escasez de ejemplares en los repositorios y
bibliotecas de coleccionistas de viejo; estos son los pliegos sueltos y hojas volantes
producidos por Antonio Ricardo y Francisco del Canto, cuyas paginas revelan los ajetreos
de la vida politica, social y religiosa desde la perspectiva muy personal de sus autores o
propulsores. A este respecto Ella Dunbar Temple, ha elaborado, el mas completo panorama
de los mismos con motivo de su estudio sobre
La Gaceta de Lima del Siglo XVIII.
He
aqui la parte pertinente:
En la decima septima Centuria circularon profusamente en el virreynato peruano
relaciones y noticieros impresos, cuyos primeros y aislados antecedentes se sefialan ya en el
ultimo decenio del siglo XVI y que prepararon el camino a las futuras gacetas limefias. Se
registraban en estas hojas volantes, relatos breves y puntuales, con la plasticidad de rapidas
pinceladas de cronicas, de los sucesos mas significativos, narrados por testigos de vista ode
oidas, por lo regular anonimos. A traves de esas cortas fuentes informantivas, ocasionales
pero no por ello menos frecuentes, se propagaban en los dominios de ultramar las noticias de
la Metr6poli y del mundo de la epoca. Se comprueba el interes que suscitaban tales relatos de
Europa y de los mas lejanos y ex6ticos paises del Oriente, por el gran nllinero de esas hojas,
impresas en Espana y en diversas capitales europeas y luego reimpresas en Lima, que se
consignan en los repositorios bibliograficos o que se guardan en distintos repositorios. No
menor fuerza de atracci6n concitaban, a su vez, en Europa los casi desconocidos paises
americanos, porque el primer momenta del Descubrimiento en el cual las relaciones volcaron
en sus paginas las mas alucinantes y aureas nuevas sobre America, continuo el intercambio de
noticias en las centurias subsiguientes y se publicaron y reimprimieron
las
novedades de America
en el viejo continente.
Presentan esas relaciones y noticieros de pleno siglo XVII, impresos o reimpresos en
las prensas limenses, resabios antafiones en los relatos, como si fueran trozos desgajados de
las viejas cronicas castellanas: milagrerias y consejas morosamente alargadas y retorcidas y, a
la vez, gallardos y vigorosos contrastes en los cuadros de las victorias alcanzadas por las
armas castellanas en tierra o en el mar. Restaflan esas reminiscencias en las narraciones de
viajes y aventuras por extrafias tierras y reinos, a la manera del Memorial de diversas Haz.aftas
o del Victoria! de Don Pedro Nino, cuando estas cr6nicas describen las luchas contra los
ingleses y los cercos y asaltos al real enemigo los aparejos de los galeones en Sevilla y el
aislamiento de los mejores marineros que alli pudieran ser habidos, las correrias de los corsarios
berberiscos en el Mar del Levante, los rescates de cautivos, los encuentros y saqueos con sus
ex6ticos despojos y el botin depositado en la atarazana de Sevilla.
Otras de esas relaciones y noticieros parecen, a su vez, repetir ecos diversos, como los
de la Cr6nica del cosm6grafo D. Antonio Alonso de Santa Cruz, cuando relata nuevas
palaciegas y acaecimientos anuales; hechos y andanzas de monarcas, infantas y principes;
justas y regocijos, parentaciones y solemnidades religiosas; triunfos belicos y paces; mercedes
hechas por S.M. en obispados y encomiendas; o las cosas que acontecieron estando el monarca
en la villa de Monzon, cabe el Reino de Aragon o en la Villa de Alcala de Henares, o la de
Valladolid; o se detiene en la mencion de las cuartanas del Emperador Maximiliano; o en la
descripcion de la toma de la ciudad de Fez por el Jerife Rey de Marruecos.
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