El Oncenio de Leguía

-- 58 - pueblo del gamonalismo que bajo dicho nombre pudiera entender-se. Leguía no atacó a la aristocra- cia para procurar un mejor equilibrio de las clas~s, pues creó una plutocracia más vanamente p1·esun- tuosa de sus privilegios que la antigua jerarquia civilista, que siquiera poseyó una sólida ilustra- ción y cierto r2speto á su dig~idad de alcurnia. Le- guía hizo cambiar por completo el tono de la socie- dad limeña: proscrito el elemento civilista, ocupó el lugar de éste el Ieguíismo en figura de los ' 'nuevos ricos", gente, por lo genera 1, ensoberbecida de un .. enriquecimiento precoz; huerfana de cultura; ávida de frioleras costosas, ya que de placetes superiores del espiritu no sabia; ignorante de los principios de ética, que á la sazón en ninguna escuela se enseña- ba. Puede ser que con el movimiento renovador que la táctica de Leguía imprimió á la sociedad, se ha- yan desprendido algunos beneficios, sobre todo pa'"' ra el futuro. La fadlidad de varjar de condición que se otorgó á mucho<, durante el Oncenio, ha po- dido contribuir posiblemente á divei:-sos adel&ntos psicológirns en ]a población. La liberalidad con que se concedía pasaje para el extranjero á cualquiera que deseaba conocer otros mundos, puede haber ayudado- a algunos talentos á a1canzar su máximo desarrollo 6 a algunas inteJigencias á med_ir el pern de la quimera que se persigue en tierras exóticas. Habría que hacer minu-:iosamente el balance entre lo que ganó en esa época la inteligencia pública y lo que perdió L1 moral con las prácticas del en- riquecimiento indebido , amén de lo que sufrió la finanza nacionál con los gastos desea bellados en que se incurría. Si Leguía tuvo méto.do para asegurar en el Perú la ptz postulada por el comercio yanqui y el orden en favor de su régimen de autócrata, no tuvo . sis-

RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx