El Oncenio de Leguía
38 - La vocinglería fué invariablemente el tono de Leguía desde que comenzó su política de de- safíos come; ministro de hacienda en el primer periodo presidencial de José Pardo, iniciando en 1904 la política de empréstitos extranjeros en el Perú con la relativamente · ínfima operación de 600.000 Lp. destinadas a la adquisición de los acorazados "Grau" y "Bolognesi". Por pequeño que haya sido aquel principio de armamento y por conveniente (]Ue pudiese haber parecido entrar en una moderada política fiduciaria, la condición del Perú era entonces tan débil que un buen diplomático no habría despertado alarmas con el gesto de comprar armamentos, ni habría em- p1;:ñado el crédito internacional para un objeto improductivo y causante de mayores desembolsos, sino que habría preparado una futura fuerza del Perú con la _fundación de una eficaz marina mer- can te. La política del gobierno del Perú influyó en la política del gobierno de Chile, sacrificando i- gua1metJte al pueblo de aquel país á una descomu- nal carga de armamentos . Otra vez en 1918 el espíritu leguiista arrastra a las rnasá.s a valentías insub3tanciales mientras la mayor ponderación de Pardo procura man tener al Perú fuera de la Alianza contra los Imperios Cen- trales de Europa y la astucia de Le guía explota el entusiasmo popular causado por las teorías del dis cutib]e apóstol de la paz y la justicia, Woodrow Wilson. Al calor intense de la Guerra Europea habían ma- durado en la mente de los puebJos espectativas fan- tá~ticas de reivmdicadones j\.lsticier~s. que hicieron eco de hemisferio a 'hemisferio. Se creía que pudiera sfR verdad tan ta belleza. Digno de recordarse es la magna manifestación que se realizó en Lima en celebración del Armisticio del 11 de Noviembre de
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