El Oncenio de Leguía
37 - El Peligro lnfernacional El p_eligro internacional para el Perú estaba casi exclusivamente en el Sur, en forma de la ene· mistad con Chile. Las disputas de fronteras con las demás rep6blicas no amenazaban traer peores consecuencias que algún rozamiento ocasional, mi ~ntras la diplomacia chilena no agitaba el córtijo en respue~ ta a algún ~ovimiento del Perú. Hasta e! peljgro chileno no ha brfa agravado tanto á no s,er por el arriesgado u.so que del asunto Tacna y Arica hacían los jugadores a la política interna de ambos países. La triste conclusión de que tam- bién en nuestra América se haya que vivir co- mo en Europa, en un régimen de paz armada, 5olo podía derivarse de las imprudencias de la política qne se llevaba. Ni el peligro yanqui hubiera adquirido las tremendas proporciones que alcanzó en el Oncenio, si los gobiernos surame- ricanos hubiesen sido celosos de resguardar los intereses de ·sus p'ropio<:;. pueblos en lugar de ha- cerse socios de la banca neoyorquina. El antagonismo chileno -peruano que debió ser lógicamente más fuerte en época cercana que ·1ejana á la contienda de 1879, se había inten- sificado por lo contrario con el correr de los años á causa de los chauvinismos suscitados por literatos ociosos 6 propagandistas interesados. El ambiente que hubo para la población peruana en las Pro- vincias Cautivas fué mucho mejor en 1888 que en 1929. Los pueblos, aún los enemistados, con- viven tranquilos mientras que nadie los excita; hasta los matones á nadie mat4n mientras no se les paga para hacerlo. Las persecusiones de pe- ruanos en las provincias ocupad::i.s por Chile e13m siempre la obra de maquinaciones 6 maniobras mq,l aconsejadas de las cancillerías antagonistas.
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