El Oncenio de Leguía

o - 92 - del 6 de Febrero de 1932. El Testamento de Leguía. El documento publicado el 7 de Febrero de 1932 por algunos órganos de la prensa limeña como el testamento de Leguía, es evidentemente obra del abogado del ex-presidente. Dícese en aquellas pu- blicaciones que esa memoria testamentaria fué es- crita en el Panóptico a solicitud de Legufa, des- pues de· haberse confesado éste con el Nuncio A- postólico. el 11 de Enero de 1931. En caso de que Leguía firmó y conoció el texto del citado testamento, él ha consentido en una verdadera explotación del sentimenta)ismo públi- co en favor del leguiismo. El documento, aunque escrito el 11 de Enero 1 debió _ser firmado el 15, para revivir la leyenda del sargento que peleó en Miraflores contra los chilenos, que se sacó á lucir en los días del Plebiscito á raíz del Laudo Arbitral de 1925. El testador declara haber demiticto la presidenC'ia de la República por creerlo así conveniente al país, y morir pobre, habiendo ido al gobierr.o más que rico. Ampliando el testimonio de sus sacrificios hechos por la Patria, indica el testador que había abandonado completamente sus negocios en el ser- vicio de ella, sin mencionar los millones que co- mo resultado de operaciones mercantiles harto co- mentada~ acumularon durante e! Oncenio en los bancos extranjeros él y sus hijos. Hacese declarará Leguía en la transcripción de su última voluntad el más humilde de los cató- licos, que desea ~er enterrado de un modo senci- llisimo, y atendido con las pocas misas de cuerpo precnte que la p0hreza actual de sus hijos per- mita que se celebren. . Las referencias que se hacen en los varios pá-

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