Zarela : una novela feminista

ZARELA 67 discre t a a la ambiciosa señora los amores de é~te i Margarita. ¿Qué signific&. esto hijo mio?-dijo es- t rujando en sus nerviosas manos la carta.- ¿asi cumples lo que me tienes ofrecido? ¿No te fijas que esas son unas pobretes? Y o no sé qué milagros hacen, ni de dónde sacan di- nero para sus Jaranas. ¿O crees aci:tso en las farsas de esa jamona Hermengarda, q ue, por hacer caer en la red a algún bo- balicón, alardea prosas i holgura? Llegar su simpleza hasta decir que tienen dinero en el banco. ¡Qué impostura mas descarada,! lo t endrán en el banco de la Providencia. Mucho cuidado hijo que hoy erstá de mo- da para atrapar marido poner en juego el boato i la farsa. Habla con algún padre que tenga hija:s casaderas i lo primero que te dirá es los miles que guarda, las joyas fabulosas de sus antepasados es- condidas bajo muchas llaves i las grandes finrRR Pn lnwHE'R inaccesibles i lejanos. Buen anzuelo para haeer engullir a los cándidos. -No temas mamá; de una manera sigilosa me he impuesto en la propiedad inmu.ehle i todo no es mas que pura lata. Lo que hago es embromar, pasar el tiem- po i divertirme. ¡Oh si vieras aqu~llo,! allí cada una de las damas se esfuerza en apare-

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