Zarela : una novela feminista
ZAREI,A 63 del ingre8o, poniendo de manifiesto su gran talento. La buena ~Eñora, sin alarmarse por las constantes advertencias i quejas de los maes- tros, dij o para sí: Los genios, los grandes hombres, todos en sus comienzos fueron co- mo este rapaz; ya reaccionará, para ello tie- ne mucho tiempo. El caracter varjable e irresoluto del hijo, fué así mismo para la madre, un presagio fe- liz. Ruperto, viendo a ella tan mística i pi.a- dosa así como a sus profesores, creyó sentir la ~ocaci.ón del sacerdocio, expresándolo sin- ceramente. ¡Será obispo, arzobispo, una gran perso- nalidad del clero!-exclamó entusiasmada la señora. Poco después el joven declaraba su anhelo por estudiar jurisprudencia. - ¡Ah se- ría una lumbrera del toro! Luego manifes- tó inclinación · por la medicina:-¡Ganará mu- cho la ciencia con el concurso de mi hijo! - exclamó ufana la señora, - no habrá galeno que le iguale, será un sabio. Mas tarde so- ñó el voluble Ruperto verse con el relum- brante umfo1 we militar. La optimista mamá no desmayó. Su hijo llegaría a general, mi- nistro, presidente de la república; subiría muy alto, así se lo aseguraba la voz de su gran ca.riño maternal.
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