Zarela : una novela feminista
ZARELA 55 Habiendo terminado Zarela la instrucción media manifestó a su madre el anhelo de segnir una profesión e ingresar a la escuela de medicina, en compañía de una íntima a- miga que sentía idéntico deseo. Luisa escuchó a su hija estupefacta i del asombro pasó a la hilaridad. -¿Seguir tú, hija mía, una profesión? ¿es verdad lo que me dices o una broma?-in- quirió la señora no queriendo dar crédito a lo que escuchaba i prosiguió: - Seguir una pro- fesión; ¿con qué objeto? Eso sería cursi, hi- ja mía, sería dar pábulo a la maledicencia, diría u que estamos chifladas. ¡No faltaba mas,! una noble dN;haciéndose la sesera por adquirir un título profesional; una criatura a- dorable pensar en soportar ingratitudes i tor- pezas del cliente; una rica heredera recibien- do el mezquino pre en cambio de sus servi- cios: esto sería horrible, hija mía, .. ....... con- fiésalo. Si tu amiga tiene ese capricho déjale que se pague de H1 gusto que, aunque es una señorita, es pobre i esa profesión puede serle útil; pero tú hija teniéndolo todo, ni pen- sarlo. Zarela sin desconcertarse ante la actitud negativa de su madre, expuso razones podero-
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