Zarela : una novela feminista
56 LEO.r'"OR E. DE MENÉ.."DEZ sas en favor de su causa i viendo que la ~ · e ñora guardaba indeci o ilencio; la be ó con sus bermejos labios en la boca, diciéndole suplicante: - ¡Madre mía, si es un capricho, dame gu to en él; si es una locura, permíteme e - ta bendita locura! ¿Teme Ja opinión agena? ¿tú no has repetido siempre, que las esnen- tricidade$, caprichos i hasta aberracione de la gente acomodada, todo e juzgado favorable- mente? ¿Porqu' e o escrúpulos ahora? La señora convencida al fin, no solo ac- cedió a los deseos de u hija, rno que alla- nó las dificultades que ~e pr~ entaron para el ingreso. Novedosa fué Ja presencia de las JOVe- nes en la escuela de medicina. ¡Era tan ra- ro ver allí faldas! Al~unos compañeros las recibieron con marcadas demostraciones de i- ronía, otros con el entusiasmo ante la pe rs- pectiva de fácil i agradable flirteo; pero la correcta actitud de las muchachas dese oncer- tó pronto a los mal intencionados; su serie- dad sin afectación ni pedantería atráj oles el re peto i consideraciones que merecían Los profe ores las di tinguían con paternal afecto, haciendo la deferencia de darles aquellas lec- ciones en que pudiera sufrir su decoro con las reserva del ca o; ellas sabían aprovechar-.
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