Zarela : una novela feminista

LEONOR E . DE ME J. ENDEZ 9 apenas cuento con la indefinida de mi pobre Guzmán-que gozando de · Dios esté.-Ya tu ves la peqneñez que es, felizmente no tengo hijos i así, que así, me veo precisada a rea- lizar milagros i economías, i no obstante yo no me quejo, ni me hago dar la jaqueca, ni ataque de nervios. Hija mía, para vivir esta vida i adap- tarnos a ella, necesitamos un poco de :filoso- fía; no te aconsejaré caminar de ·calza o vivir . en un· tonel a semejanza de Diógenes, pero debemos aceptar re8ignadas las presiones del destino i las veleidades de la suerte capri- chosa. -¡Ay Olga! no me sati face tu manera de razonar,. alguien dijo que la vida es lu- cha, no resignación; pues bien, yo prefiero la lucha. Tu tienes un caráqter idóneo para el sufrimiento, yo nó; además te uniste a tu ma- rido por amor, es justo que sufras sin rebel- días. En mi, mas que el amQr, influyó el de- seo de riqnezas, el deseo de venganza i al sentirme insatisfecha, justo es que me suble- ve. Yo quise humillar a todas esás mezquinas criaturas que viéndonos en malas condiciones trataron de zaherirnos de todos modos. Lo he conseguido devolviéndoles humillación por ltumillación, mas por lo mismo temo su re- vancha. Esta envidiada posesión, estos go-

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