Zarela : una novela feminista

ZARELA 193 con nombre de esposa o santa mujer, sopor- ta borregnilmente todas las villanías i humi- llaciones del más inicuo despotismo.' El señor Alcázar retorcía sus . bigotes, movía a uno i otro lado la cabeza, i sonreía silencioso. El entomólogo sonreía también i en to- no zumbón decía: -Con todo Zarelita, con todo, es mu- cho aspirar, es demasiado, fíjate que la am- bición sea la que fuere, es gran pecado.· Por suerte, como dices, no se . pue_de con- trariar a la naturaleza; así supongamos; que por mero capricho. ~-uprimiésemos las trá( queas o estigmas . de los in~ectos cesaría su vida instantaneamente; que. la mujer de- je de ser ta!, -~onc~uye la humanidad. - Exactamente, - agregaba sent_encios9 el astrónomp -nos~tros continuar_emos siendo el sol que .da vida en el hogar i ustedes nues- tros queridos satélites. -Es así, nuestro mutuo concurso servi- rá eternamente en bien de la humanidad i el progreso -respondía gozosa Zarela. El modo de ser sagaz i afectuoso de Za- rela i el constante trato de muchachas ama- bles e inteligentes con las que se reunían el a trónomo i el entomólogo, les cambiaron

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