Zarela : una novela feminista

ZARELA 175 cólico i bello semblante; los rizos de la blonda cabellera de la niña, flotan en desorden. -Mamá -d·ice suplicante -vamos á casa, mucho frío hace aquí. -Sí, vamos h1jita, vamos -responde la madre estremeciéndose de frío en el corazón; -espera un momento, ¡pobre amor, pobre án- gel mio i no sufriremos más! ................. . - Buenas tardes nos dé Dios -la dice u- na campesina que detiene su marcha para ob- servarla; acaso lo alterado del semblante de :Margarita le infunde alguna sospecha; la mi- rada sagaz de la joven así lo comprende por lo cual después de corresponder el saludo de la buena mujer, la dice suplicante: -Cuidado con mi niña, no le haga eaer. La campeC1na dando una excusa prosi- gue su camino. Margarita abarca dé una mi.rada el cam-- po que les rodea; están solas, ha cesado el tráfico i el silencio apenas es interrumpido por el gemir del viento deslizándose por la arboleda, el piar de algún pájaro cruzando el espacio en bmica ge su nido i el -melan- cólico murmurio del Ohili recorriendo su cauce.

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