Zarela : una novela feminista
ZARELA 171 -1 e responderé querida como en la «<Pasionaria)) de Cano, con la respuesta de Petrilla a Justo: «-A dónde vas? - Donde pueda, donde va lo q ne zozobl'a, lo que expira, lo que sobra, Jo que vaga i lo que rueda; al asiio, a la prisión, al templo o al lupanar, al abismo o al montón!l> Al terminar de recitar su respuesta, la misteriosa mujer se alejó riendo; mas su ri- sa era un largo i prolongado sollozo que fué decreciendo i perdiéndose en la oscuridad de la noche ................. . Margarita estremecida por un escalofrío que recorrió todo su ser, alejóse de aquel lu- gar modulando íntima plegaria, repitiendo a- quellas hermosas frases del Padre Granada; - «Dios que me ciñes de virtud, Dios, Dios mío, no te alejes de mí, porque desfallece mi vida en los dolores.» El destino encierra a Margarita en un terrible dilema: escOJ er el camino de la co- rrupción para salir del atascad ero pecuniario en que se encuentra o seguir por el oscuro i misterioso de la muerte. Su naturaleza he- /
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