Zarela : una novela feminista

158 LEONOR E.DE MENÉNDEZ capitalito para después volver aJ lado de _la señora i manifestarle en mayor amplitud su cariño. Llegó el día de la sepa.racion }.. la bue~ na ip.ujer abrazando . a Margarita, haci~ndol~ .nuevas protestas de afecto i besucando llo:- rosa a 1a nena, alejóse de aquella casa parª' ir. en un_ enganche al Sur.. · · . No ~iéndole posible a .Margarita .conti- nuar abonando el alquiler de su reducida vi.- _vienda, va con su h jja ·en busca de un · asi:- lo a una casa de misericordia. La abadez~ la mira detenidamente; limpia .con la -punta de un pañuelo sus lentes i volviendoselos - ~ colocar, somete a nuevo exám,en a la petic~o~ nana. ¡-Huy;! muchacha 'bonita i con fruto . . ¡De ni_ngún .modo! Cuando el diablo de he~mi~ taño se disfraza, 'llevarse alguna alma quie-:- ~e._. lmposible que esta fulana . pueda . amor darse a las santas .prácticas de esta casa. , . . ·Después de estas silenciosas refiecciones la ab~deza la dij o en : al ta voz: . -Señorita·, siento ,manifestarle que . las jóvenes i · fuertes, dificilm.ente hallan espacio aquí; damos preferencia a ' la s~nectud, a las que l,es cuesta más: ganarse la vida; con to~ do, _.quizá usted lo . consiga buscando algunas tarjetas de recomendación 'para el sindic·o'.

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