Zarela : una novela feminista

ZARELA 143. c10, aferrándose esta idea en su candorosa i .; magina,eión. hasta convertirse en una obse~ ción. No cabía duda, su desgraciada señora estaba bajo el poder de extraña i perver- sa volu;ntad. Quien sabe si Luzbel añÓ- rando su extinguida belleza i poderío; se vengaba haciendo .daño a fas . criaturas .que aquí en la tierra haiiaba ·con alguna ·perfec- ción, ya que no le era dable hacer nada en eontra de los angélicos espíritus que dejó allá en la celeste mansión. El ·muy envidioso, para llevar a cabo sus maldades, se valía de .alguna bruja; por felicidad no faltaría otra que desatase el( lío y quitase los resabios de su colega; lo r urgente · era hallarla i hallarla con premu- ra. ;"1. La criada con abnegación e interés: dig-, nos de encomio, se propuso buscar un brujo o bruja para encomendarle la benéfica labor de mejorar la suerte de su ama; no dete- niéndola. en. su pr.oposito ni el temor. de ha- bérselas con aquellos seres excepcio.:tjales · ~ pe~ ligrosos; iría si preciso le era, hastm~ ... :eL ínis.:. IDO. .. aquelarre .,escogiendo allí el bFujo .a~ biE as fama. Cie\tO , día después de obtener de su se- ñora el permiso conveniente, Marta se enea-

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