Zarela : una novela feminista

142 LEONOR E.DE MENÉNDEZ V La fiel criada de Margarita presencia a- son:;i.brada todas sus cuitas i angu tia , así co- mo lst entereza con que rechaza la lucrati- -vas propuestas de seducción, iendo e to pa- ra la sencilla ignorancia de Marta un entg- ma. . La veía sana, rebozando juve_ntud i be- Heza i moralmente nada tenía de t nttt! ¿Por · qué ' se empeñaba entonce..:: en ·ufrirr __¿Por virtud? En su ya larga exi tencia no había visto tale·s heroísmo . ¿La datenían aca.. o las consideraciones i re peto a Jos demá ? ¿Quién la consideraba, quién pen aba en ella? Para Marta, e e rarí imo ejemplo de sa- crificio, de renunciamientos i de amor al ·su· frimiento, le inspiró al principio re petuosa curiosidad; luego veneración, imaginando que su ama quería imitar la vida de una de a- quellas santas, cuyos heroísmos describen i ensalzan los libros místicos. A esta admiración i cariño de la buena mujer, se unió una gran compasión, al extre- mo ·de r~qh~z?. r la r~tribución pecuniaria de sus servicios .. Oavilando en los males qúe ·l:tfligíarí ·a -su querida señora, vino a . dar . ~ enrj11a: a·rra-igada idea popular, de 'qne le habían 11e:enoi•; malefi-

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