Zarela : una novela feminista
ZAREI,A 137 tos éstos para hacerlos ejercer en el hogar tranquilo de una esposa feliz; mas, ¿de qué podían servirle en su dificil situación? Po- día acaso ganarse la vida ejerciéndolos? ¿Qué hacer? Tomar eu ma.nos la costu- ra único recurso de las desheredadas; único trabajo medianamente decoroso i pésimamen- te remunerado con el que debe vivir en este país una mujer honrada; dejando en la má- quina d.e cost~ra, compañera de infortunio, todas sus energías, obteniendo como recom- pensa la tuberculo~is i otras dolencias físicas propias de la delicada naturaleza femenil. Margarita, . antes de resolver su gran con- flicto económico, fué en busca de un inteli- gente casuista; este entre amonestaciones i a- lentadoras fras~s de bondad, · dióle algunas tarjetas de recomendación para sus virtuosas teligreses e hijas de confesión, con la idea que en el hogar de éstas hallase decorosa o- cupación. Las señoras leyeron las tarjetas dando unas fútiles pretextos, evadiéndose así del compromiso; otras haciendo girar la tarjeta entre los dedos, sometieron a la joven a o- cular i significativo examen, terminando por Qfrecerle mucho sin la mas leve _intención de cumplir D:~da. Estas damas, ante la belleza espléndida
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