Zarela : una novela feminista

13 LEONOR F;. DE E gNDEZ El día de la boda d uperto, la madre elevó al cielo los ojo i con gesto cómico le dió gracias por hab rle con cedido la rea- lización de su hermosos en ueños i abrazan- do jubilosa a Ruperto le dijo: - ¡Hijo mío, · cumplióse al fin mi pronóstico!· ahora lo de- más, es lo de m no . .Margarita no vertió lágr:ima por el de- finitivo abandono de u amante, ante , bien al verse libre, parecjóle apercibir un rayo de luz en la tenebrosidlid de u de gracia. Lo único que la preocupaba era so~tener a su hija i vivir de su trabajo honrado. El des- encanto recibido por el hombre intensamen- te amado i su naturaleza inclinada al bien la h~zo sentir horror por la degradación. 81:1 espíritu purificado por el ufrimiento sentía la sed de la regeneración i el único medio que estaba a su alcance para e a regenera· ción era el trabajo; el udor de su frente se- ría el óleo a.nto que la purificara. ¡Mas ay!, ¿en qué trabajar en un país en el que hasta el sueldo por vender flores i cintas era dis- puta.do por el hombre? ¿En qué trabajar cuando a ella señorita engreída por la pose- sión i belleza, apenas le htt.bían enseñado u- na que otra insignificancia? Es cierto, sabfa condimentar con gu to i arte los alimentos ' entendía algo de lavado i costura, conocimien-

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