Zarela : una novela feminista

VII legant.e; és 'la a.bu ~ión que ehtelaraña las mentes populare s, re tenidas en planos poster- gadus de cultura, i que gana con frecuencia a ot~as ment~s que se jactan de no ser pri- mitivas; es el falso orgullo de la señorona que unimisma ~u deber maternal con su preo- cupación de categoria social hasta hacer del hijo un perdulario aristocrát.ico; e~, en fin, el profe~ional · ~imulador de intelecto i de sa- piencia en la prestidigitación cuotidiana del 0eutavo i del pue::;to, capujados al mérito si- lencioso i humilde............ ¿Ouál de nuestros escritores se at-revió a estos toques que supo- nen veracidad de moralista i entereza para afrontar el de quite que tipos i tip.as se to- .marán de t?~ª veracidad que, p or lo · mism'o que carece de gesto predicacfor, es ~esqú.e-· ...... mante? o o o Ya colegiráse si en la péñola de la Sra. E~pinoza de Menéndez habrá temple para di- 8eñar l~s desconsoladas situaciones que crea a la mujer la supeditación de su porvenir al porv enir del hombre i a menudo al querer de éste, q.ue es como entregarse al azar. No. En u na n ueva organización de la humanidad, que quizá se avecina por obra de la misma conflagración europea, las cosas no pueden quedar ·así. Pero mientras traen Jos tiempos otras formas de convivencia social, más de- , paradas· de los egoismos aneestrales e histó- ricos que la p:resente en que la injusticia es

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