Zarela : una novela feminista
ZARELA 111 ba, llamó a la criada para inquirir por la. se- ñora.. La sirviente después de satisfacer las preguntas del amo, disponía.se a. retirarse mas éste la detuvo requebrándola.-¡Mire ·que el señor se pro¡>asa -dijo cohibida Inés, -mire que las bromas son pesadas, ¡qué d'iría la señora si le oyera! N osot.ras las póbres no tenemos para. el trabajo mas que la honra dez señor. - ¡Calla boba! que tonta eres, mira que te obsequio Ir?-anta de seda. i botinas de re- 1uciente charol. - ¡Qué gracioso, mi señor! -¡Guay la señora!-chilló Inés, -¡Psch, bah cqn la imprudente! rugió Simón. - ¡Uf que asco, que asco!-gimió Sole· dad, que sin hacer ruido había llegado has- ta pre~enciar la vergonzosa escena. S~món levantando los hombros con des- dén, tomó el sombrero i salió a la calle. fu- mando con delicia un rico habano. -Mujer imprudente es l& mía -pensó- .no debió oir, «quien escucha su mal oye» como . lo dice bien el p;roverbio. He aquí o- tro de los defectos de que adolece la educa- ~ c~ón femenil, no ~e les enseña una de lasco- . SA.s jndi~pe:p.~able.s a su situación, como es la __resignada p_rudencia. Si a esa cándida de
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