Zarela : una novela feminista

106 LEONOR E.DE MENÉNDEZ peramento opuesto al de Simón I como con- secuencia la diversidad de gustos i senti- mientos, levantaría entre ambos una valla moral que los separase eternamente. Simón, po_r el deseo de ostentar i des- 1umbrar, arregló con lujo su hogar, mas no ·tuvo en cuenta para nada el gusto i comodi- dad de su compañera. Con la manía de llamar la atención dió ·constantes recepciones i tertulias, presidién.. "'dolas Soledad con su aire habitual de ele- gancia -i distinción. De estas reuniones ·se hablaba en todos Íos círculos sociales i en to.dos los tonos; la nobleza metálica haciendo gorgoritos, excla- maba en álto timbre, estos o parecidos enco- mios: «¡ Expléndida resultó la tertulia;! así se porta el que es de noble alcurnia, en e- sos 'salones campeaban arrogantes la nobleza, ·1a distinción i elegancia, nada de chusma . ni gentuza de medio pelo; por ·esto los gran- des, solo debemos alternár con los grandes.» Los periódicos al ocuparse en la sección ·social de tales tertulias, hacíanlo en estilo ditirámbico, elevando a las regiones etéreas el derroche de gusto i elegancia que en e- ~ nas se hacÍal:l, la exquisita ·cultura i a,mabili- --dad de los dueños de. casa; haciendo res.altar

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