Zarela : una novela feminista

ZARELA 105 ba, vagando sonambulesca e indolente por los anchos corredores i jardines. * * * El señor Tassara, luego que hubo arre- glado sus asuntos, fué a radicarse a la Ar- gentina. Lo que mas precipitó su viaje, fué haber vislumbrado en el hogar de Soledad ocultos pesares. La tristeza del semblante de ésta, bien claro se lo decía. No hallán- dose con el valor suficiente de intervenir en el flamante matrimonio ocasionando quizá u- na ruptura, huyó llevándose la esperanza de que el tiempo, experto pacifista traería la cal- ma i felicidad al nuevo hogar. La candoro8a Soledad, recibió desde los primeros días de su enlace, una gran decep- cion. ¡Cuán distinto era el amanera.do Simón sin aquel barniz de educación con el que a- parecía en sociedad! ¡Cuán distinta la vida forjada en su cabecita soñadora. Pa::;ados los primeros meses de matrimo- nio, el voluble Simón satisfecho de lo que pudo ser un capricho, experimentó tedio i abu- rrimiento en su nuevo estado, volviendo an- sioso a los desórdenes de su vida de soltería con la impetuosidad de un río en avenida. Quizá si Soledad es voluptuosa i mate- rial, le habría detenido, mas su delicado tem-

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