Zarela : una novela feminista
ZARELA 99' Desfallecida i sin aliento, casi arrastrán- dose, llegó Hermengarda a su aposento i de- jándose caer en un mullido diván, lloró, llo- ró con la amargura i desespero que solo ·sue.:. le hacerlo, el que en la , vida ve desaparecer ~u única i última esperanza. Las lágrimas silenciosas que por sus de- .inacradas mejillas se deslizaron sin cesar, pa- recían haberse agotado al apuntar el nuevo día. • , 1 , Con: la mirada fija en algo, solo para e.; lla . visible, permaneeía inmóvil, inclinado el busto, teniendo entre ambas manos la cabeza i apoyados los codos sobre las rodillas. El brusco despertar de su amoroso en"' sueño, mató su fé i de su espíritu huyeron las ideas de bondad, filantropía i entusias..: mo, haciéndo germinar en cambio · el odio; escepticismo i envidia. Sentía odio i despre:: cio por sus semejantes, odio i desprecio de si misma i de todo lo que le rodeaba. Ya no creía en el afecto de la amistad, ni en la nobleza del corazón; la palabra amor so- naba a sus oídos insubstancial i hueca, to- ~º era falsedad, egoísmo, hipocrecía i dolo. En un instante se lo había hecho compren- der un hombre, el que ella imaginó superior a los demás . . Fa~igada por sus venosas reflexiones,
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