Zarela : una novela feminista

94 LEONOR E DE MENÉNDEZ plácida alegría i brillaron sus ojos con v1 vo fulgor. Dióse una palmada en la frente i frotándose ambas manos exclamó con acen- to tembloroso de emoción: «Este es el me- jor negocio, repartir dinero, en algunas frac- ciones sobre buenas hipoteca i con crecido interés; de esta manera pronto se duplica el capital.» Pasado algún tiempo, Simón lleno de a- rregosto, remataba peq-qeñas propiedades que representaban el abrigo i su tento de algu- nas familias i el trabsjo asíduo i penoso de muchos años. Su ilimitada ambición le dictó derrochar i vivir del interés, sin menoscabar su capital. Puso especial cuidado en deslumbrar con u dinero, adquiriendo por este medio buenas relaciones. Entró a varios clubs, agazajan- do en ellos con largueza a sus amigos; pro- curó exibirse en aquellos lugares en donde mas concurrencia hubiera, ya en el teatro o en la tertuliá 7 t'.:jfvrzó.-;e eu llamar sobre 9Í la atención general con la elegancia en el vestir, saludando i sosteniendo conversacio- nes con las damas elegantes i aristócratas. Después de poco tiempo, nadie recorda- ba el oscuro origen a~ Simon, no faltanrio quien elogiase su ilustre prosapia i nadie te- nia en cuenta la procedencia d 3 aquel dine·

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