Zarela : una novela feminista
ZARE LA 87- tu padre no te llama al orden encerrándote en el colegio. Simón urdía diversas patrañas i embus- tes para librarse de la severa corrección del padre, concluyendo por conmover a la madre i obtener su perdón hasta nueva perrada. - Mira don Ildifonso - decía la señora 0 . su marido-es preciso mttndar a éste mu- chacho a Arequipa, ¿hasta cuando pues se cría como un animalillo sin aprender mas que lo11 vicio~?-Está largo como una caña ~:iil vestre i no 8abe ni firmar, de nada serv.i- rá dejarle dinero a montone~, si no · sa~e de- fenderlo, ni guardarlo siquiera, - Sí mujer - respondía sonriendo bona- chonamente el padre: - este año llevamos a Simón al colegio, .que estudie para abogado, felizmente vienen bien las cosechas. _ - ¡Hombre! para abogado no - respondía alarmada la señora-no para abogado, se re- ventaría la sesera; dicen que para seguir esa profesión premso es estudiar, estudiar i a- prender mucho i francamente aquí entro nos, Simoncíto no será jamás de los que inventó la pólvora.-¿Sabes,? la . hija de la ~comadre Antuca es mas lista i aprende con mayor fa- cilidad las lecciones en la escuela que nues- tro hijo, ella 8i que lo _haría bien si estudia jurisprudencia. Esta supremacía intelectual
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