Zarela : una novela feminista
86 LEONOR E. DE MErÉ~DEZ Sierra del Sur del Perú, conoció en su in· fancia todos los dolores i escaceces de lapo· breza. Su padre, hombre laborioso, tenaz en el trabaio i económico, obljgó a la fortuna por medios diver o , que le fuera propicia; mas lo que termir.ó de repletar su caja de ahorros fué la acuñación secreta de moneda, la elaboración clandestina de licores i los con- trabandos. Simón crecía en la ignorancia mas com- pleta, asi como en el trab~jo mas arduo. Cuando su padre salía de viaje por asuntos relativos a negoci-os, él quedabas ayudando a la madre en el cultivo de los terrenos. Pron- to alarmó a ésta con sus precoces aventuras. Las oficiosas campesinas i las comadres, qne casi todas las mujeres de Llalli lo eran de la señora Nwacia, le traÍán hasta los deta- lles mas insignificantes de las travesuras de su hijo. Ya obsequiaba clandestinamente Si- món a cambio de un beso, una fanega da pa- pas o maiz, y& por la mirada de dos lindos ojos en vi~bdJ t)l earueru en ceua o la vaca lechera; ello es que, con estos canjes tan continuos, diezmaba lo mejor de la cose ch~ i el ganado. -¡Muchacho de mala índole,!- decíale la madre-te has propuesto ácabar con mi vi- ~a i con los g . ane...·oE, no se haota cuando
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