La Perricholi, t. 1
66 MARI A J . ALVARADO RIVERA rroriza en vuestros labios! Decid. ¿A quién falsificastéis la carta? CONDE DE OTERO.-Evitadme bochornos, o~ lo ruego, por el honor de nuestros padres. MARQUESA.-¿ Y os atrevéis a invocarlos a-ún? CONDE DE OTERO.-El judío que hizo el prés- tamo a sabiendas de la falsificación, con interés infame, amen.aza ahora con presentarse al firmante. MARQUESA.-Quien como es natural se .hegará a pagar, denunciará el hecho al Juez, se descubrirá al fal.. sHicador y será cCYno enado a la horca. CONDE DE OTERO (Con angustia).-¡Herma· na, hay que recobrar esa carta a toda costa .! MARQl!ESA.-Y el recobrar esa carta será mi rui- na completa ... ¡Ah, si no llevaráis mi nombre, con qué gusto os vería colgado en la horca! CONDE DE OTERO.-Me afrentáis injustamcn· te: soy pródigo; pero no !alsificador. MARQUESA (Con furor reconcentrado).- . ¡Sois ca- paz de todo! Idos, y mandadme al judío que tiene la prueba de vuestra infamia. Que venga a la hora de la siesta y se presente por la puerta de la servidumbre. Que diga que viene de parte vuestra. CONDE DE OTERO.-No os daré un nuevo dis.,. gusto ... MARQUESA.-Idos. CONDE DE OTERO.-Dios y nuestros padres, ven mi conciencia. e: i:'···. ···;· MARQUESA.-¡ Ni una palabra más! ¡Salid! CONDE DE OTERO.-Que Dios os guarde.. (PASOS. - ABRIR Y CERBJJ,B PUERTA>. * * * .
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