La Perricholi, t. 1

• MARI A J . ALVARADO RIVERA son víctimas i)or parte del mayordomo del señor mar- qués de Villablanca. VIRREY.-¡ Ah! ¿Del marqués de Villablanca? MALDONADO.-Sí, Excelentísimo señor. VIRREY.-¿ Qué más dice el m·emorial? MALDONADO.-Los indios acusan al mayordomo de despojarlos de sus ganados y cosechas, y últimamen~ te, fueron atacados con armas de fuego y obligados a sa- lir de sus chozas y de sus tierras, que pasarán a aurnen- tar las propiedades del marqués de Villablanca. VIRREY.-1\!Ialclonado, torna apuntes para una or...: denanza. Es preciso hacerle comprender a este señor que la conquista ha terminado, y que deben respetarse las tierras de los indios, y sus personas como súbditos del Rey de España. l\/IALDONAD0.-1\!Iuy justo, Excelentísimo señor. VIRREY.-Enviaréis por propio esp~cial, una no• tificación al Gobernador de J uli para que sean entrega- dos ipsofacto a sus verdaderos prop 1 ietarios los ayllos que han sido usurpados por el mayordomo del .señor marqués de Villablanca, y que se le abra proceso por contraventor de las ordenanzas reales y de las "Leyes de Indias?'. MALDONADO.-Bien, Excelencia. VIRREY.-El propio saldrá hoy mismo. MALDONADO.-Será cumplida vuestra orden. VIRREY.-¿ Qué otro asunto de urgencia ha.y? MALDONADO.-La marquesa de La Laguna, me encargó anoche recordar a Vuestra Excelencia, del pues- to que os· ha pedido para su señor hermano ... VIRREY.-No puedo darle el puesto que me pide, lo tengo ya ofrecido a un recomendado del mismo rey. Además es un cargo de mucha responsabilidad que nece- sita fianza, y la marquesa no puede darla sino en sonri- sas, que por encantadoras que sean, no se pueden con- vertir en monedas, en caso de que a don Jaime se le 'es"I currieran algunos escudos del real tesoro.

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