La Perricholi, t. 1
tA PERRICHótt Broten y lleguen a tus oídos las tristes notas de mi canción, para que sepas que no te olvido, que siempre es tuyo mi corazón, mi corazón.... DOLOR.ES. -¡ Qué ·lindo cantas, piima ! M AESTR.0.-Verdacl que tiene garganta d_e jilgue- ro: hará carrera gloriosa. Pero, me voy ya. Hasta pres- to, que nos veamos en el teatro. MICAELA.-Sí, maestro. Voy sin tardanza. (SALE EL MAESTRO). MONICA.-¿ Da licencia, mi amita? MICAELA.-Pasa, Mónica. MONICA.-Er marqué de VillaBlanca, mi niña. MICAELA.-¡ Ese fatuo! -DOLORES.--¡ Un marqués!. .. Si yo estuviera en tu lugar. . . Dios me perdone. MICAELA.-Consuélate, mujer, que he de obse• quiarte uno de mis galanes. _Mónica, que pase el marqués. MONICA.-Ar güelo, mi amita. DOLORES.-¡ Ay! Miquita, 'no te burles de mí. ¿Debo retirarme? MICAELA.-Sería mejor. DOLORES.-Me voy, pues; pero no te olvide,s qe lo prometido. . . Dios me perdone. ¡Sería tan feliz con el más humilde de tus piquines ! Yo tengo corazón, mu-: cho corazón. ·.. No lo tomes a mal. MICAELA.-Que llega el marqués ... Vete; vete. (PASOS DEL MARQUES). DOLORES.-No te olvides de lo prometido. · <VASE>. MARQUES.-(Habla como persona poseída de su
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjgwMjMx